BRAQUIOPLASTIA

¿Alguna vez has dejado de saludar a alguien con las manos arriba, te has privado de bailar tu canción favorita o has evitado ponerte esa blusa que tanto te gusta por temor a que en el menor movimiento, se hagan evidentes esos gorditos que aparecen debajo del brazo?

Si es así, con la braquioplastia o lipectomía braquial, puedes acabar con los mal llamados “brazos de suegra” o “alas de murciélago”, esos que no se pueden eliminar con ejercicio, ni con dieta y que se caracterizan por el exceso de piel, el tejido adiposo localizado, la celulitis y la flacidez.

Esta intervención estética es ideal para aquellas personas que no ejercitan los brazos por pereza o temor a verse musculosos; para quienes han sufrido grandes pérdidas de peso, como consecuencia de dietas, después del embarazo; o al contar con piel colgante tras una cirugía bariátrica.

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